Proceso de tontalización 1
El Palacio de la Música también ha cerrado, creo que ya sólo quedan tres cines en la Gran Vía. Qué pena más gorda. Y por si fuera poco también cerró Nebraska, el de Gran Vía, 32. Para abrir un Mango.
Lo primero que recuerdo que me dolió es el cierre de Manila. Iba a veces cuando empecé a vivir en Molino de Viento y molaba mucho desayunar fuerte (para combatir la resaca) en la planta de arriba. Luego han ido cayendo más cafés (no recuerdo el nombre pero había uno muy auténtico dónde ahora hay un caja Madrid, todo forrado de terciopelo rojo, con camareros muy profesionales que se servían de un micrófono para hacer los pedidos y poner en marcha la maquinaria de producción de cafés), más cines, las corseterías, Sepu, Madrid Rock... Y todo para abrir franquicias de cafés, de cañas y de supermoda o no.
Hoy voy a tener que tomar un pepito de ternera en el Nebraska de abajo, que aún resiste.
P.D.: Por lo visto esos módulos del techo absorbían el ruido y aunque el local estuviera lleno se podía hablar tranquilamente. Cuidando los detalles, igual que ahora.

1 Comments:
Ya han quitado ese cartel de la película de Sandra Bullock que daba tan mal rollo. El proceso de corteinglesización ha empezado.
Me viene a la cabeza el subtítulo de la última temporada de A dos Metros Bajo Tierra, o parte de él: "Todos los lugares tienen un final". Pensemos dónde tenemos encadenarnos para que no sea el siguiente en desaparecer. Casaantonio es una buena opción.
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