
El edificio donde está El Bocho ha sido declarado en ruina. La Universidad de Salamanca, propietaria del edificio, ha dejado que el inmueble llegue a este estado de deterioro y se hayan marchado todos los inquilinos hasta que un juez lo ha declarado ruina urbanística. Los propietarios de la taberna resisten a que les echen por las buenas sin indemnizar y sin negociar.